- Ayer, en el metro de Praga, casi me arrestan. Malditos checos y su lengua del demoño.
- Me fui a Viena por el fin de semana y me cansé de escuchar a Mozart en todos los palacios y museos que visité.
- Me dejaron colgada la mayoría de cuadros que vi. Incluso tengo bocetos en mi libreta. Me pasaba las horas metida en esas salas. Por ejemplo:

- Es oficial: estoy obsesionada con Dostoievski y lo único que quiero hacer es leer Crimen y castigo hasta que se me caiga la cara.
- Estoy muy contenta porque cada vez queda menos. A saber, 12 días exactos para abrazarte.
1 comentario:
Santa Teresa nunca fue a Praga, pero, por lo que se ve, el "demoño", su "demoño", adquiere formas y nacionalidades diversas. ¡Cómo está la vida!
El tal "demoño" también está, por supuesto, en Raskolnikov, así que ten cuidado, que todo se pega y puedes acabar en Siberia después de haber matado a dos viejas.
Aunque lo verdaderamente "demoñíaco" es lo de los 12 días. Eso será lo peor.
Un beso.
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